Canción de Gary Jules, video de Michel Gondry.
Sencillo en su genialidad, genial en su (presunta) sencillez.
La figura del "monologuista" durante estos últimos años ha sufrido un gran auge. Y digo "sufrido" con todo el sentido de la palabra, ya que este boom por el monólogo ha dado pie a despropósitos tales como ver a Darek o Terelu Campos perpetrando presuntos "monólogos" en televisión. El verdadero monólogo no es eso. No consiste en "recitar" con mayor o menor gracia un guión memorizado y que te han escrito otros. El monologuista de raza es capaz de crear un universo propio e intransferible, hecho a su medida, y de jugar con la palabra y la improvisación. Si de monologuistas personales e inimitables se trata, Luís Piedrahita es sin duda una de los máximos exponentes. El pasado domingo 1 de noviembre tuvimos el inmenso privilegio de poder asistir a la que por desgracia fue última función de su espectáculo en Barcelona.Conviene ir con la vejiga bien aliviada: el riesgo de mearse encima es muy elevado. Desde el minuto uno te empiezas a reír, y no hay un momento de respiro durante los cinco minutos que dura el espectáculo (aunque el reloj se empeñe en hacernos creer que en realidad ha pasado hora y media). El dolor de mandíbula dura varios días, y dos días después me he soprendido a mi mismo riendo tontamente mientras hacía cola en la farmacia recordando un momento del show.
No descubro nada nuevo loando la calidad de esa joya audiovisual que es Mad Men, pero no puedo reprimir mi entusiasmo ante las cotas de excelencia que alcanzan los capítulos de la tercera temporada. Para no extenderme, de entre las innumerables virtudes que atesora destacaría especialmente una: la sutileza.
La nota negativa: las retransmisiones de La Sexta. Está bien poder ver en acción a Pau, Rudy & Co. pero ¿qué pasa con el resto de partidos? ¿Tanto cuesta dar alguno más? ¿Por lo menos las semis? ¿El tercer y cuarto puesto?
Si "la grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por el modo en el que se trata a sus animales"( Mahatma Gandhi) ¿qué clase de ciudad de mierda es Barcelona?
A pesar de que ella era un poco torpe en las tareas domésticas...
y algo inepta en el trabajo de secretaria (es pa' matarla)...
la chica cocinaba bastante bien (que total, para eso están las mujeres, ¿no?)...
Pero poco a poco algo en la relación empezó a oler mal... (a la chica le cantaba la almeja cosa mala)
Ese desagradable olor desapareció con un poco de desinfectante femenino... ¡y el amor volvió a triunfar!
¡¡Unas cuantas vitaminas devolvieron a la abnegada esposa la alegría y energía necesarias para hacer las tareas domésticas 24 horas al día, 7 días a la semana!! (sintiéndose feliz por ello).
Y cuando las vitaminas no son suficientes, un pequeño lingotazo diario de antidepresivos para amas de casa histéricas...
y un cariñoso recordatorio del paciente maridito vuelve a poner todo en su sitio...¡EL AMOR SIEMPRE TRIUNFA!
Aviso para mujeres: si un hombre os dice lo mucho que le gustan los años 50 y el glamour que había en aquella época, y que ojalá volvieran aquellos tiempos, corred. O mejor, pegadle una patada en la entrepierna, y luego corred.


¿O sea, qué super ruido, no? Jo tía, super desagradable, ¿sabes?