martes, 7 de octubre de 2008

Pekín Express, vaya par de gemelas (y otros animalitos...)

No soy especialmente aficionado a ese subgénero catódico que son los "reality" en sus diversas modalidades. Y no es una cuestión ética, ni pose intelectualoide: ver a una panda de gañanes sacándose pelotillas de entre los dedos tirados en un sofá o emitiendo sonidos guturales no me divierte. Me parece anti-televisión.
En fechas recientes Cuatro, en un paso más hacia su firme propósito de convertirse en la nueva TeleCinco, ha inundado su programación con este tipo de shows. Me llama la atención "Pekin Express", con la presentadora-comodín Paula Vázquez al frente. No por su originalidad (es más o menos un "Supervivientes" sin famosos, atravesando Rusia, Mongolia y China en condiciones precarias) sino por el lamentable espectáculo que ofrecen la mayoría de sus participantes.
Desde el niño de papá repelente que se lleva al viaje a su criada colombiana (perdón, ahora se dice "empleada doméstica") para que le haga el trabajo sucio, un profesor de religión marrullero y tramposo y su ex-alumno (¿que relación extraña les une?), dos pijos "maduritos" con ganas de aventura (con la relación más flagrantemente heterogay que se ha visto nunca en la TV), dos dragqueens sevillanos, tan simpáticos como malas malísimas dependiendo del momento... Una fauna variopinta, entre las que destacan negativamente dos gemelas (no recuerdo su nombre, ni ganas)que son bordes, zafias, desagradables y maleducadas hasta decir basta. Afortunadamente para ellas los rusos con los que se han cruzado hasta ahora no entienden español, porque en el último programa soltaron perlas del tipo "hijos de puta","cabrones","cago en la puta hostia","alcohólicos de mierda" a unos rusos que amablemente se habían ofrecido a llevarlas en coche, pero habían decidido hacer un alto en el camino para beber Vodka celebrando el cumpleaños de uno de ellos. Otros concursantes han robado comida, gritan a las personas que les llevan en coche, insultan a los rusos, se rien de sus condiciones de vida (gente humilde que sin embargo les abren su casa y les ofrecen comida)....
¿Y todo esto por qué? ¿Justificado porque "tienen prisa" por llegar a la meta, porque claro, "hay que ganar"? Aunque sea pisoteando a otros concursantes (lo que en definitiva no me parece tan mal, es un concurso y nadie les obliga a ir), pero también pisoteando y vejando a los habitantes de unas zonas deprimidas económicamente a los que no tiene por qué importarles lo más mínimo que tú seas un cretino concursando en un "importantísimo" programa de televisión.
Si este heterogéneo grupo se supone que es una muestra reprentativa de los españolitos, mejor nos quedamos en casa. Lamentable la actitud de los concursantes, pero especialmente lamentable la actitud de la cadena (responsable en última instancia del programa), al no sancionar de ninguna manera estas actitudes.

Otro dato que confirma la "telecinquización" de Cuatro: dos recauchutadas exconcursantes de este reality, presuntas gogós, ya han aparecido desnudas en Interviu.

3 comentarios:

emmain dijo...

No puedo estar más de acuerdo. Igual no es tanto el fondo, jugar y competir algo tan viejo como la especie humana, pero las formas qeu deberían haber ido moderándose con los años y el trascurrir de las civilizaciones. Bien por los rusos y su vodka, su sencillez y su generosidad, mal por los abusadores que no aprenden nada.

Anónimo dijo...

Hay que ser simple y con una mente ociosa dedicada a la imbecilidad per se para escribir este articulo.

Que mundo !!!

Mar dijo...

Exquisito!! me ha encantado leerte...no pares!!!